DESCRIPCIÓN:
Las soluciones de diálisis peritoneal son preparaciones de administración intraperitoneal que contienen electrolitos a una concentración similar a la del plasma, y también contienen glucosa u otro agente osmótico adecuado.
Las soluciones de diálisis peritoneal siempre contienen sodio, cloro y carbonato de hidrógeno o un precursor; también pueden contener calcio, magnesio y potasio.
En la insuficiencia renal, la hemodiálisis es el método de elección para corregir la acumulación de toxinas, electrolitos y líquidos. La diálisis peritoneal es menos eficiente que la hemodiálisis, pero es preferible en niños, personas diabéticas y pacientes con enfermedad cardiovascular inestable; también se utiliza en pacientes que pueden manejar su situación, o los que viven lejos de un centro de diálisis. No se recomienda en pacientes que han sido sometidos a cirugía abdominal importante.
En la diálisis peritoneal, la solución se infunde en la cavidad peritoneal, donde se produce el intercambio de electrolitos por difusión y convección, y se elimina el exceso de líquidos por ósmosis, mediante la membrana
peritoneal como membrana osmótica. Existen dos tipos de diálisis peritoneal:
• Diálisis peritoneal ambulatoria continua (DPAC), en la que el paciente realiza la diálisis manualmente varias veces al día.
• Diálisis peritoneal automática (DPA), en la que una máquina realiza la diálisis durante la noche
La principal complicación de la diálisis peritoneal es la peritonitis, que suele ser consecuencia de una mala técnica de intercambio; también se pueden producir infecciones de la punta del catéter, por una mala técnica
también. Con la diálisis prolongada, se producen cambios estructurales progresivos en la membrana peritoneal, que al final conducen al fracaso de la diálisis.