CÓDIGO ATC:
J04BA01.
INDICACIONES TERAPÉUTICAS:
La clofazimina está indicada en el tratamiento de las formas multibacilares de lepra lepromatosa (LL), borderline-lepromatosa (BL), mid-borderline (MB), asociado a rifampicina y dapsona. Asimismo está indicada en el tratamiento del eritema nudoso leproso (“reacción leprosa de tipo 2”).
FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:
Absorción y concentraciones plasmáticas: la clofazimina se absorbe con relativa lentitud. La biodisponibilidad de la suspensión micronizada en una base de aceite y cera es de hasta 70 % tras una dosis de 100 mg, y decrece con dosis más altas. Las concentraciones plasmáticas máximas de la sustancia activa inalterada se alcanzan entre 8-12 horas después de una dosis oral única. La administración del fármaco con alimento incrementa la biodisponibilidad en términos de AUC (área bajo la curva concentración-tiempo) en aproximadamente el 60 %, y tiende a acelerar la magnitud de la absorción. Tras la administración a voluntarios sanos de una dosis oral única de 200 mg de clofazimina en el desayuno, la media de concentración máxima fue de 861 (289) pmol/g.
Cuando la clofazimina se toma con el estómago vacío, la concentración plástica máxima es aproximadamente un 20 % más baja.
Después de administración repetida de clofazimina a pacientes con lepra, a dosis diarias de 50 y 100 mg, después de 42 días consecutivos se midieron concentraciones matinales medias de 580 pmol/g y 910 pmol/g, respectivamente. Durante este período de tiempo no se alcanzaron las concentraciones en estado estacionario.
Distribución: la clofazimina es muy lipófila y se acumula principalmente en el tejido adiposo y en macrófagos
del sistema reticuloendotelial. Tras tratamiento a largo plazo, se ha detectado clofazimina en los siguientes órganos, tejidos y fluidos corporales: grasa subcutánea, nódulos linfáticos mesentéricos, bilis y vesícula biliar, suprarrenales, bazo, intestino delgado, hígado, tejido muscular, huesos y piel, pero nunca en el cerebro. No parece que la clofazimina atraviese la barrera hemato-encefálica intacta.
La clofazimina atraviesa la barrera placentaria y pasa a leche materna en suficiente cantidad para colorear la leche.
Biotransformación: la información sobre el metabolismo de la clofazimina es limitada. Tres metabolitos, dos glucurónidos han sido identificados en la orina.
Eliminación: la clofazimina se elimina lentamente del plasma. La semivida de eliminación media de la sustancia
inalterada, tras una dosis de 200 mg en voluntarios sanos es de 10,6 (4,0) días. Después de administración repetida a pacientes con lepra de 50 y 100 mg diarios, la semivida de eliminación estimada a partir de la curva concentración/tiempo fue de aproximadamente 25 días.
La clofazimina inalterada se excreta por vía biliar principalmente en las heces. Durante 3 días un promedio del 35 % de la dosis se recupera. No más del 0,4 % de la dosis se encuentra en la orina como clofazimina inalterada después de 24 horas. Los metabolitos urinarios suponen aproximadamente un 0,6 % de la dosis diaria.
La clofazimina ejerce en el hombre un efecto bacteriostático y débilmente bactericida sobre el Mycobacterium leprae (M.leprae, bacilo de Hansen). No se conoce totalmente su mecanismo de acción sobre la bacteria. Clofazimina aparece unida principalmente al ADN micobacterial e inhibe su crecimiento y la replicación de la micobacteria.
REACCIONES ADVERSAS:
Están relacionadas con la dosis. Frecuentes: trastornos gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarreas, dolor abdominal), despigmentación de la piel desde pardo a rojizo, principalmente en áreas expuestas al sol, cambios de coloración en las lesiones leprósicas, piel seca, decoloración transitoria del cabello y conjuntivas, así como de algunos fluidos como sudor, lágrimas, orina y leche materna, sequedad de la piel y mucosas, ictiosis, rash y prurito.
Ocasionales: mareos, cefalea, trastorno del gusto, fotosensibilidad, erupciones similares al acné, anorexia, enteropatía eosinofílica, obstrucción intestinal, ojos secos, pigmentación macular, pérdida de peso e infarto esplénico. Erupciones acneiformes, anorexia y obstrucción intestinal.
PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS:
Nunca deberá utilizarse la clofazimina en régimen de monoterapia para el tratamiento de la lepra. La terapia multifarmacológica es necesaria para prevenir la emergencia de resistencia al fármaco.
Después de la administración prolongada de altas dosis, clofazimina puede acumularse en los tejidos, p. ej., en la pared del intestino delgado, y precipitar. Se puede desarrollar una enteropatía si los cristales se depositan en lámina propia de la mucosa yeyunal y nódulos linfáticos mesentéricos, produciendo algunas veces obstrucción intestinal. Si durante el tratamiento se desarrollan síntomas gastrointestinales, la dosis debería reducirse o prolongarse el intervalo entre dosis. Los síntomas pueden remitir lentamente al retirar el fármaco.
En el caso de vómitos o diarrea persistentes, el paciente debería ser hospitalizado.
Las cápsulas de clofazimina, por contener butilhidroxitolueno como excipiente puede ser irritante de ojos, piel y mucosas. Asimismo por contener glicerol como excipiente puede ser perjudicial a dosis elevadas, pudiendo provocar dolor de cabeza, molestias de estómago y diarrea.
Si es posible, los enfermos de lepra que padezcan dolores abdominales y diarrea, así como los que tengan una lesión hepática o renal, no deberán tratarse con clofazimina. Si el tratamiento es necesario, estos pacientes deberán mantenerse bajo control médico.
Dosis diarias superiores a 100 mg de clofazimina deberían darse el menor tiempo posible (máximo 12 meses) y solo bajo control médico.
El médico debe ser consciente que la coloración de la piel debida a clofazimina puede causar depresión (se han comunicado dos casos de depresión con suicidio). Los pacientes deben ser advertidos que puede causar coloración de la conjuntiva, fluido lacrimal, sudor, esputo, orina, heces, secreciones nasales, semen, leche, y coloración rojiza a marrón oscura de la piel. El paciente también debería ser informado que, aunque esta coloración de la piel sea reversible, puede tardar algunos meses o años en desaparecer después de finalizar el tratamiento con clofazimina.
CONTRAINDICACIONES:
Hipersensibilidad conocida a clofazimina o a los excipientes de la fórmula.
INTERACCIONES:
Aún cuando se ha visto que la clofazimina puede aumentar la excreción urinaria de dapsona, este aumento no parece tener relevancia clínica. Asimismo existen datos que sugieren que dapsona disminuye la actividad antiinflamatoria de clofazimina, aspecto que no ha podido ser confirmado.
La clofazimina reduce la absorción de rifampicina, en los enfermos de lepra, incrementando el tiempo necesario para alcanzar la concentración máxima y prolongando la semivida de eliminación sin modificar el área bajo la curva y la concentración máxima alcanzada, motivo por el que se considera que carece también de relevancia clínica.
En pacientes tratados con dosis elevadas de clofazimina (300 mg diarios) e isoniacida (300 mg diarios), se detectaron elevadas concentraciones de clofazimina en plasma y orina, aunque las concentraciones halladas en piel fueron menores.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
La experiencia con clofazimina en el embarazo es limitada. Aún cuando el tratamiento debería evitarse en la medida de lo posible durante el primer trimestre del embarazo, éste no deberá interrumpirse ya que la enfermedad suele agravarse durante el embarazo. La clofazimina atraviesa la barrera placentaria y se ha observado coloración de la piel de los recién nacidos.
Asimismo clofazimina se excreta en la leche materna y puede producir coloración de la piel de los lactantes, por lo que sólo debe administrarse en mujeres en periodo de lactancia si el beneficio supera el riesgo.
SOBREDOSIFICACIÓN Y TRATAMIENTO:
No se han comunicado datos específicos para el tratamiento de la sobredosificación con clofazimina.
En caso de sobredosificación aguda el estómago debe vaciarse provocando el vómito ó realizando un lavado gástrico y tratamiento sintomático según sea necesario.
DOSIFICACIÓN Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:
Vía de administración: oral.
La clofazimina se administra combinada con rifampicina y dapsona.
La OMS recomienda para el tratamiento de la lepra las siguientes pautas:
Adultos
Lepra multibacilar (LL, BL, MB):
300 mg una vez al mes bajo supervisión +100 mg en días alternos + rifampicina 600 mg una vez al mes bajo supervisión + dapsona 100 mg una vez al día.
Este tratamiento triple combinado se administrará durante 12 meses. El tratamiento debe completarse dentro de un periodo máximo de 18 meses.
Eritema nudoso leproso (ENL):
En las personas con ENL grave que no respondan a corticoides o en los que los corticoides estén contraindicados, se administrará a dosis de 300 mg al día repartidos en 3 dosis de 100 mg.
La administración de clofazimina no deberá prolongarse más de 12 meses.
Pacientes de edad avanzada:
La evidencia clínica indicaría que no es necesario un régimen posológico especial, aunque deberá tenerse en cuenta una posible insuficiencia hepática o renal concurrente.
Método de administración:
Para asegurar el máximo de absorción la clofazimina deberá tomarse con las comidas o con leche.
PRESENTACIÓN:
Caja conteniendo 10 blísteres de 10 cápsulas.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:
Consérvese en lugar fresco y seco a no más de 30°C.
LEYENDA DE PROTECCIÓN:
Mantener este y todos los medicamentos fuera del alcance de los niños.